Tal vez, vamos hacia un lugar mejor

Muchas empresas han quebrado desgraciadamente, muchas familias se han quedado sin trabajo, los recursos son limitados y por supuesto, no vamos a hablar de la mortandad. Soy muy consciente de la situación. No miro hacia otro lado, nunca lo he hecho. Pero sí, me esfuerzo cada día por seguir viendo la parte positiva de todo esto y potenciar a mi entorno para que valore las oportunidades.
Nuevos hábitos con los que ganamos en calidad de vida, más vida familiar, más conciencia con el medio ambiente, menos contaminación, enriquecer zonas de España olvidadas, nuevos modelos de negocio de gran utilidad, compañerismo, solidaridad, humildad, … ¡Valoremos todo lo que la pandemia pone a nuestros pies y cojamos todo lo que consideremos que hará de este mundo un lugar mejor!
Ahora sí, comparto con vosotros mis conclusiones sobre qué cosas buenas nos ha traído la pandemia:
- Repoblación de zonas rurales. El teletrabajo ha hecho que podamos elegir desde dónde queremos realizar nuestra actividad profesional. Ya no es necesario comerse cada mañana el atasco de una hora para entrar en el centro de la ciudad o coger el transporte público dos horas de ida y dos horas de vuelta. La gente quiere calidad de vida, respirar aire fresco, escuchar el ruidoso silencio de la naturaleza, comer tomates de huerta, pan horneado de pueblo, tomar el sol en el campo y pasear en entornos naturales. Y es que estos pequeños grandes lujos son una realidad para los knowledge workers desde el inicio del teletrabajo. Los empleados de oficina son unos auténticos privilegiados. Este fenómeno está devolviendo la vida a muchas zonas de España que estaban despobladas. Los trabajadores volaron a las ciudades en busca de grandes oportunidades profesionales dejando atrás lo que de verdad nos llena de vida y es ahora cuando podemos recuperar nuestras raíces, disfrutar de lo rural y mantener nuestro puesto de trabajo.
- La Digitalización en las empresas ahora sí es una realidad. Llevo 20 años trabajando en entornos tecnológicos, y actualmente dirijo 5 empresas, en las que la tecnología ocupa una parte fundamental. Nos hemos peleado con muchas compañías para que diesen el salto a la famosa Transformación Digital, y muy pocas lo interiorizaron. Parecía que la tecnología solo era para las empresas más innovadoras, startups o grandes compañías con muchos recursos. Pues bien, lo digital ha llegado para quedarse y lo ha hecho en un entorno en el que muchos sectores o se digitalizan o mueren, da igual el tamaño, la actividad o la antigüedad. Era cuestión de unos 10 años que las empresas incorporaran la tecnología en su núcleo de negocio. La pandemia sólo ha acelerado el proceso y muchos de nuestros clientes reconocen que deberían haber hecho estos cambios antes. Están optimizando procesos, llegando a muchos más potenciales clientes, gestionando equipos en remoto, abaratando costes y simplificando las cadenas de suministro. ¡Por fin, las empresas empiezan a ver la rentabilidad!
- Cambio Climático. Una de las grandes amenazas del planeta lleva años agudizando sus consecuencias y en no mucho tiempo será un problema mundial con una envergadura descontrolada. Aún estamos a tiempo de mitigar el golpe y la pandemia está haciendo que tomemos más conciencia de lo necesaria que es la naturaleza en nuestras vidas. Nicholas Stern, economista británico y experto en el cambio climático, señala que la pandemia es un problema global y profundo, al igual que el impacto del cambio climático, y estamos preparados para sumar fuerzas y luchar juntos. Para Stern, la pandemia ha reforzado la mentalidad de grupo y estamos más preparados que antes para ir en la misma dirección. “Si actuamos bien como Planeta, si aprovechamos esta oportunidad creo que la crisis de la covid podría ser el comienzo de un mayor compromiso con las cuestiones del clima y la biodiversidad”.
- ¡Creatividad a la fuerza! Teníamos las redes neuronales de la creatividad algo oxidadas. Acostumbrados a hacer lo que siempre funcionaba, la sacudida de la pandemia ha engrasado zonas de nuestro cerebro que teníamos olvidadas. Si muchas empresas no podían vender como antes, los establecimientos permanecían cerrados y además la competencia que se mantenía en pie estaba pegando más fuerte que nunca, era momento de salirse de la caja y empezar a pensar de manera diferente. Desde un bar que envía a domicilio un entrecot en una caja de pizza, peluquerías que ofrecen tutoriales para cortarse el pelo en casa, aplicaciones adaptadas para juegos en familia a distancia, …
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